martes, 30 de septiembre de 2008

ME SIENTO PEOR QUE FATAL


Después de leer la respuesta que el Sr. Miguélez, en nombre de Paradores, remitió a la propuesta que la Asociación le presentó a su empresa no puedo por menos que sentirme peor que fatal.

Y creo que me siento peor no ya por el fondo del escrito, que también, sino por las formas. Es absolutamente bochornoso, lamentable y, desde luego, eso si que es esperpéntico, el trato que nos dispensa el Sr. Miguélez y con ello su empresa, Paradores de España. Es absolutamente intolerable que seamos clientes y además clientes fijos y recibamos este trato, que no merezcamos ni siquiera respeto y educación. Mi opinión es que los gestores de la empresa Paradores de España están dispuestos a tensar la cuerda hasta ver donde se rompe, tensar apoyándose en esa lista de espera fantasma llena de gente y quizás entonces plantearse otra cosa, o quizás ni siquiera han pensado todavía en el después. Y digo lista de espera fantasma porque nadie la vio, claro, dicen que por razones de privacidad, protección de datos, no puede hacerse pública, pero a lo que se ve ni para el propio interesado que cuando quiere saber que posición ocupa en el “ranking de esperantes” se encuentra con que ni siquiera eso le dicen, debe ser el respeto a la privacidad llevado a sus máximas consecuencias, ni el propio interesado puede conocer su situación.

Y me siento fatal porque aunque yo solo soy abonada desde hace dos años y medio, yo también quiero a este campo y me entristece pensar en manos de que clase de personas está su gestión, me entristece pensar cual es su futuro como campo con unos gestores así, siendo que, efectivamente, por materia prima, por enclave y por diseño es uno de los mejores campos de Europa, pero por gestión, por servicios, por competiciones, desde luego que no. Y este campo merece otra cosa.

Creo que no hace falta añadir nada más a lo ya dicho por Jaime, por Fernando, o por Alberto, comparto palabra por palabra todo lo que manifiestan. Así que solo reitero una cosa, dejemos que siga su cauce la vía judicial. Con comportamientos injustos, prepotentes y manifiestamente maleducados, no queda otra opción que utilizar los cauces del Estado de derecho. Nosotros si que somos educados y cívicos, en contra de lo que se ha transmitido a Madrid sobre nuestras presuntas actitudes más propias de la “kale borroka” que de otra cosa. Y por ello, así debemos seguir: unidos, correctos, respetuosos y educados, como se ha estado siempre, como cuando se acudió a Madrid o en los escritos remitidos a Paradores.

Isabel Castillo del Carpio.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Mi opinión.

He leído la respuesta que el interlocutor nombrado por Paradores ha tenido a bien enviarnos en relación con la propuesta que les remitimos el pasado mes de julio. Parece evidente que no se nos deja otra salida que instar la defensa de nuestros derechos ante los Tribunales. Si esto es lo que quieren, sea. Y ello será así porque supone un rechazo a todas las peticiones formuladas. No se entiende porqué se nos pidió que hiciéramos una propuesta si la intención era – a la vista está- no atender, ni siquiera parcialmente ninguna de las peticiones que íbamos a realizar. Es obvio que no existía la voluntad de modificar las posiciones mantenidas desde un inicio. Podían habernos ahorrado tiempo y esfuerzo.
Por otra parte tengo que decir que el escrito remitido por Paradores nos ha causado una gran indignación por varios motivos. El primero es su tono. No es de recibo que lo que nosotros entendemos legítimas, razonables y razonadas pretensiones, se califique como esperpéntico, o que se siga insistiendo en conductas o actitudes de personalización en la actual dirección del parador a la que ninguna referencia se hacía en nuestra propuesta. El segundo es el absoluto desconocimiento de todas y cada una de las cuestiones analizadas en la propuesta Decir que los precios del abono del campo de golf del Saler son más baratos que los de los campos privados existentes en Valencia es, sencillamente un sarcasmo. Afirmar que el estado del campo es mejor que el de cualquier otro en la provincia constituye una broma de mal gusto. Afirmar que no se han celebrado campeonatos privados en fines de semana no responde a la realidad. Para poner de relieve aún más si cabe su desconocimiento ninguno de los campos con los que nuestro interlocutor establece su comparación está en la Provincia de Valencia. Aún así pretender comparar los servicios y condiciones que ofrecen los campos mencionados con los que recibimos los abonados del Saler carece del más mínimo fundamento. Se nos recuerda cual es el procedimiento de elección de miembros del comité de competición para justificar que solo ellos pueden decidir y yo afirmo que nada impide que la elección se haga de una forma mínimamente democrática, como pedíamos.
Por último el desprecio por los abonados que impregna el escrito es patente. Al parecer, alguien que no conoce el campo, ni su historia, ni las relaciones mantenidas con los abonados, ni el cariño que sentimos por lo que ha sido “nuestro” campo durante más de treinta años, puede permitirse el lujo de decirnos sin ningún rubor que el campo es suyo y solo suyo y que si no nos interesa lo poco que nos dan que nos vayamos. Resulta difícil entender esta forma de gestión, porque los actuales gestores parecen haber olvidado que somos clientes que este año, sólo en el abono, les hemos dado 2500 € cada uno y que a los clientes se les debe dar un buen trato, pero a los buenos clientes aún con mayor motivo.
Pues si la justicia no nos ampara, seguramente nos acabaremos marchando, y con nosotros la historia y el prestigio de nuestro campo al que hemos contribuido de forma decisiva y principal los abonados. Y con toda seguridad la política que han emprendido conducirá al fracaso y al desastre al Campo de golf del Saler. Ya lo está haciendo. Pero a ellos que habrán destruido irresponsablemente todo lo que aquí ha tenido lugar durante más de treinta años, como están de paso, nadie les pedirá cuentas y les dará exactamente igual. En fin, una pena.

Fdo. Jaime Frígols Martín.

En respuesta a su "atenta" de 15.09.2008...

Sr. Míguélez:
Nosotros si lamentamos profundamente tener que leer su “escrito razonado” y la sensación de pérdida de tiempo que tenemos después de ver lo inútil que resulta intentar dialogar con quién no quiere. Su “escrito razonado” carece de rigor en la mayoría de sus puntos, y lo más importante, aunque esperado, carece de la más mínima sensibilidad. Para decir no a todo absolutamente, con un solo folio o una llamada le habría bastado.
Está claro que hablamos idiomas distintos; nosotros como deportistas-usuarios-clientes de toda la vida-familiarmente, desde padres a hijos-amantes de este campo que lo hemos visto crecer y prestigiarse, y ustedes, desde su despacho de Madrid, sin saber lo que es el golf y con el único propósito de rentabilizar sus instalaciones, aunque sea pasando por encima de sus clientes ¿?.
Lo primero que queremos es que quede “meridiana y definitivamente claro” que no aceptamos nos adjudiquen ningún tipo de incidente que vaya más allá de la protesta y las acciones legales. Lo demás pregunte a quién corresponda. Más lamentable que soportar una protesta de tus clientes es soportar la mala educación de quién está al frente de una empresa que te presta un servicio pagado de antemano, en forma de carteles con textos indignos, broncas en entregas de premios, negativa a hablar con la gente, etc…
Si algo raya en lo” esperpéntico”, es la relación que venimos soportando con su empresa desde hace años, y que algunos hemos soportado por amor a un entorno y a algunos aspectos que nos compensaban, además de un precio razonable, aunque cada vez menos. Pero ya no, a este precio no, y con estos principios de los que hacen gala de ninguna forma compensa. Mucha gente se ha dado de baja y a final de este año la desbandada será importante. Está claro que eso no les preocupa, porque tienen una lista de espera de “miles” de personas, pero lo que es absolutamente cierto es que esa lista, como bien ustedes dicen, es de hace muchos años, cuando los precios eran más razonables. Además son clientes nuevos que no conocen sus principios de relación con ellos.
Sigan ustedes viviendo del recuerdo, de cuando El Saler era el 4º campo de Europa y bastante menos del 60º del mundo. Eso conlleva una responsabilidad en su cuidado y evolución. El mantenimiento es muy deficiente, su evolución deportiva nula, pero para evitarlo hay que poner al frente a alguien que entienda de golf. No se puede poner un Ferrari en manos del mecánico del pueblo. Por cierto venga usted después de este “acusado estío” a ver si los greenes están verdes o amarillos, eso sí poniéndose zapatillas de deporte, no desde la ventana del Parador, y si encuentra a algún greenkeeper de la geografía española que conozca a nuestro homónimo, nos gustaría nos lo presentara.
De cualquier forma está claro que ustedes no piensan mover un solo dedo para mejorar nuestra relación por lo que el debate entre contestarles o no, entre debatirles todos los puntos o guardar silencio, se queda en este folio y no queremos dedicar más tiempo a su “contestación razonada”. Cada uno que haga lo que estime conveniente, como Ud. dice acertada o equivocadamente, solo que si con El Saler se equivocan otros establecimientos de Paradores (capital público) absorberán el agujero y con cambiar de política comercial arreglado. Pero los abonados no tendremos marcha atrás y se habrán cargado la historia de este Campo.
Asociación de Abonados, Usuarios y Jugadores de El Saler.


En Valencia a Veinticinco de Septiembre de 2008.

«Quan el mal ve d'Almansa, a tots alcança»

Hay elementos que siempre han sido felices y no me refiero solo a los idiotas, deben ser gentes a los que la vida les viene de cara y no alcanzan a entender nada.
He tenido la oportunidad de dialogar con compañeros de alguna partida en nuestro campo y sentir rabia al oírle que se marchaba por que su presupuesto no daba para tanto.
Ahora siento repugnancia cuando este elemento dice que obvia el apunte político. Amiguetes, estáis ahí por decisión política, alguno incluso lleva muchos años viviendo de ser socialista y ahora cuando se ha llegado y se dirige el cotarro, guste o no, hay que seguir siendo fiel a los principios, le llaman honestidad.

He perdido demasiado tiempo con este.

Alberto Parra

Hagan clic en este enlace para leer o bajarse la repuesta de paradores:
http://63.135.102.78/2008_09_25_10_33_17.pdf


Desde la publicacion de este mensaje, el 26/09, hemos recibido 141 visitas hasta hoy 30/09 a las 11 hrs, pero no se ha recibido ninguna opinion en comentario, ni en el correo y hacen falta.

lunes, 11 de agosto de 2008

Carta abierta a D. Miguel Martínez Fernández de D. José Luís Martínez Angel

Estimado D. Miguel

Me he enterado por el blog de la Asociación de Jugadores el Saler, que el pasado 9 de julio mantuvieron una reunión con Ud. y alguno de sus asesores.

Permítame la ironía, pero no puedo por menos que sorprenderme de que la distancia entre el Campo de Golf del Parador del Saler y su oficina en Madrid, medida en unidades de voluntad de diálogo, sea mas corta que la que separa este mismo punto del despacho de la dirección de dicho parador.

No podemos prejuzgar los resultados finales de estos contactos, pero le agradezco sinceramente la cortesía y consideración que ha demostrado con los representantes de este colectivo.

Según me comenta quienes lo conocen, Ud. es persona de buen talante, buen criterio y muy acostumbrado a la negociación. Su currículum acredita un historial que, a estas alturas, ya no necesita de acciones puntuales para demostrar su valía

Mejor que mejor...

Tengo la seguridad de que la edad y la experiencia le habrán dotado de la serenidad suficiente para doblar la vara de la justicia, si tuviera que hacerlo, no por el peso de la dádiva (dentro de un orden claro está, porque Ud., defiende legítimamente unos intereses evidentes) sino por el de la sensatez, la convivencia y el diálogo de las partes.

Todo lo anterior no tiene ninguna intención de dorarle la píldora innecesariamente, que tampoco tengo el porqué. Simplemente cuento lo que me contaron y, como consecuencia, extraigo mis propias conclusiones.

A lo que íbamos:

Por lo que leo en el blog a Ud. le habían hecho llegar la opinión de que nuestra actitud como colectivo es manifiestamente mejorable.

La razón es que, según estas mismas informaciones, se habían producido algunas actuaciones irregulares contra el parador, su Directora, su familia o sus bienes personales.

Sabe perfectamente, Don Miguel, que al campo de golf accedemos personas de toda condición: Jueces y magistrados, catedráticos, abogados (¡algunos del estado!), médicos, ingenieros de toda condición, empresarios de todos los niveles, personal sanitario, representantes, funcionarios, empleados, etc., a los que no me imagino amenazando al hijo de la directora o rayando su coche con nocturnidad y alevosía.

Esta posibilidad es tan absurda que ni siquiera me doy por aludido, ni como persona ni como miembro del colectivo.

Por supuesto que habrán jugadores exaltados y hasta algún que otro descerebrado, pero no es justo asociarlos a ningún colectivo, y mucho menos a la asociación que, por lo que conozco, serían los primeros interesados en no ir más allá de una protesta firme, pero civilizada, usando, eso sí, todos los medios que la ley y el buen orden le permitan.

Los posibles infractores, si los hay, lo serán del tipo compulsivo capaces de dar una patada a una fuente porque no hay agua, de insultar a un empleado porque cree que no le atiende debidamente o de pinchar una rueda, pongo por caso, porque le ha “cerrado” mucho en el parking y no puede abrir la puerta de su coche con comodidad.

Se trataría pues de una cuestión de orden. Los violentos y los sociópatas son como son y la única forma de tratarlos, con nuestro aplauso, es utilizando los recursos legales y la vigilancia del recinto.

De hecho estoy comprobando con satisfacción que la asociación sigue los mismos criterios que, en mi opinión, deben regir la mentalidad y la actitud de un buen jugador de golf:

Saber perder en el día a día, no rendirse nunca

Teniendo como tenemos tanto que discutir es necesario desapasionar totalmente las discusiones y negociar con “hechos y datos”.

Las generalizaciones y juicios de intenciones descalifican a priori a quienes las formulan, y no hacen más que disparar innecesariamente mecanismos de defensa que nada aportan al consenso y tanto lo dificultan.

Dejando al margen las luchas de poder, el objetivo final no puede ser otro que llegar a puntos de encuentro para lo inminente y crear un marco estable de diálogo para lo futuro.

El problema, Sr. Martínez, es que sin saber porqué, los abonados al campo de golf aparecemos como una especie de grano en la nariz del Parador, cuando es evidente y demostrable que hemos ayudado, y mucho, a su sustento y a su prestigio, y que ambas partes, lo queramos o no, constituimos un todo inseparable

Le aseguro, y vuelvo sobre el pasado, que todo esto hubiera tenido una buena solución si se hubiera producido un mínimo de diálogo.

Le pongo un ejemplo:

Uno de los hechos que me ha dolido muy especialmente es el trato que el parador ha dado al colectivo de los jubilados actuales, jugadores de toda la vida, que no han podido soportar el peso de las cuotas y han tenido que renunciar a “su campo”.

Suponiendo una hipotética imposibilidad de mantener las cuotas, sabe el Sr. Contreras, anterior director del parador, que en una de nuestras conversaciones le propuse que se estableciera una más “económica” para estas personas, con el compromiso de jugar un máximo de días al mes, incluso limitando recorridos a nueve hoyos, y/o dejando libres los fines de semana.

Esta solución no se hizo necesaria porque, aunque nos recortaron el número de partidas anuales a todos los abonados, la subida general no fue excesiva.

Conociendo su trayectoria personal y política tengo la seguridad de que soluciones como esta están muy en consonancia con sus propias ideas y permiten compatibilizar el negocio del campo con una cierta solidaridad con los abonados menos pudientes.

Por muy triste que resulte, entiendo que convertir al Saler en un campo-refugio para jugadores de la tercera edad afectaría muy seriamente a los intereses comerciales del Parador, pero yo no le propongo “otra forma” de contratación para los aficionados en general, sino una salida para los abonados “históricos” del Club con menor poder adquisitivo.

Y no es una argumentación demagógica, como tampoco lo es el que familias con varios hijos jugadores no tienen posibilidad de afrontar los costes de las cuotas individuales.

Esta situación ataca directamente al fomento de este bonito deporte. No es bueno para nadie que el golf, en el Parador del Saler, se convierta en coto exclusivo de los más pudientes.

Sería un retroceso inadmisible porque nunca lo ha sido

Tenemos que encontrar una solución para cada uno de estos temas y de muchos otros, y le aseguro que es fácil. Solo hace falta un interlocutor y voluntad de encontrarla.

Repito una vez más que esto no es lo que parece.

No es un conflicto de ricos prepotentes (los que tiene un alto poder adquisitivo no tienen ningún problema) ni de abonados malcriados que quieren disputar el poder o la autoridad a Paradores.

Somos un colectivo, asociados o no, que quieren jugar en paz y armonizar nuestra afición con los intereses del parador en un “gana gana” pacífico y razonable.

Sabiendo “quienes somos” parece realmente imposible que no consigamos una interlocución constructiva.

Ni me arrogo ni pretendo ninguna representación de terceros. Todo lo expuesto es una reflexión personal aunque, por lo que escucho, coincide con muchos otros jugadores.

En una nota anterior ofrecía a la Directora del Parador que nos tomáramos un café hablando de “estas cosas”, siempre a título particular. La invitación no ha sido correspondida, seguramente porque no entra en el blog, pero sigue en pié.

En cuanto a Ud., D. Miguel, le reitero mi agradecimiento por la oferta de diálogo que ha manifestado.

Como es persona inteligente, tengo la seguridad de que, entre otras asesorías, habrá contactado con D. Francisco Contreras, anterior director del parador del Saler que impulsó una serie de cambios para bien de ambas partes y que afrontó con eficacia un mayor control de los empleados, una mejora de las instalaciones y una mayor disciplina de los abonados que, en mi opinión, andábamos algo desmadrados.

Como siempre, sin acritud

José Luis Martínez Angel.

jueves, 31 de julio de 2008

RESPUESTA A LA PETICIÓN FORMULADA POR PARADORES EN LA REUNION MANTENIDA EL PASADO DIA 9 DE JULIO DE 2008

El pasado día 9 de julio de 2008 tuvo lugar una reunión entre los representantes de la sociedad Paradores de España, S.A. y los representantes de la Asociación de Jugadores Abonados y Usuarios del Campo de Golf El Saler, en relación con el conflicto generado entre la sociedad y un gran número de abonados a consecuencia del incremento en el precio de la cuota de abono acordado por aquella para el ejercicio 2008 y el recorte de contraprestaciones sufrido al mismo tiempo.

En dicha reunión ambas partes tuvieron la oportunidad de exponer y aclarar sus respectivas posturas, entre ellas que la Asociación repudia toda actuación que exceda cauces de comportamiento correctos y admisibles en una sociedad civilizada, pero que está dispuesta a defender los legítimos intereses de los abonados en cuantas instancias administrativas o judiciales sea preciso. A la finalización de la reunión mantenida los representantes de la Compañía, solicitaron que por la Asociación se formulara una propuesta por escrito sobre las peticiones trasladadas a lo largo de la reunión.

El presente documento pretende sintetizar, de forma razonada, las cuestiones que con carácter general demandan los abonados y la Asociación en su nombre.

Dichas peticiones giran en torno a los siguientes asuntos:

I.- Condiciones económicas del abono y servicios complementarios.
II.- Condiciones de juego y ocupación del Campo.
III.- Condiciones sociales y contractuales.


A continuación se explicitan justificadamente las peticiones en relación con cada uno de estos apartados.


I.- Condiciones económicas del abono y servicios complementarios.

Como decimos, la causa desencadenante del conflicto suscitado con los abonados del Campo de Golf del Saler ha sido el importante incremento del precio de las cuotas anuales de abono. Incremento que ha tenido como efecto el que un número apreciable de abonados, algunos con notable antigüedad, se hayan visto obligados a abandonar el campo al no poder soportar la subida aplicada.

El incremento que dichas cuotas han experimentado para el ejercicio 2008 oscila entre un 52% y un 68%, según los casos. No así los precios de estancia en el parador reformado, ni los green fees para transeúntes que sufren subidas mucho más moderadas.

A juicio de los abonados dicha subida de precios resulta injustificada, discriminatoria, altera unilateralmente las condiciones en las que se había desarrollado la relación con Paradores y no solo no viene acompañada de una mejora en las condiciones de juego o de las instalaciones que Paradores pone a su disposición, sino que dichas condiciones han sufrido en este año un sensible empeoramiento.

Se tiene la impresión de que se pretenda que el coste de reforma del edificio correspondiente al hotel sea soportado en su mayor parte por los usuarios del campo de golf que paradójicamente hacen un uso nulo o mínimo de la instalación hostelera.

Tampoco los precios de derechos de juego o cuotas periódicas de campos de golf privados en el ámbito de la provincia de Valencia, argumento aducido por los representantes de Paradores, justifica en forma alguna la subida de las cuotas de abono.

Comparativamente los precios del Saler son hoy sensiblemente más altos que los de cualquier otro campo de golf de la provincia de Valencia y aún mucho más si la comparación se extiende a las prestaciones que reciben los usuarios de dichas instalaciones privadas.

Por ello solicitamos:

a) Que se revise el incremento de la cuota de abono correspondiente al año 2008 en el sentido de reducir el incremento aplicado. Estimamos que un índice de referencia apropiado sería el IPC. No obstante, estaríamos abiertos a que de forma razonada se justificara la necesidad de aplicar una referencia distinta.
b) Readmisión de los abonados que se han visto obligados a abandonar el Campo de golf a causa de la subida de precio de los abonos.
c) Que se fije un marco de referencia para la fijación de los precios en ejercicios venideros, de forma que los jugadores podamos establecer las previsiones al respecto. Con la posibilidad de revisar de forma negociada dicho marco ante contingencias que puedan producirse en el futuro.
d) Aplicación, como hasta ahora había venido ocurriendo, de precios de hostelería en las instalaciones del Parador diferenciados para los abonados.



II.- Condiciones de juego y ocupación del Campo.

Como hemos indicado más arriba, actualmente a los abonados y pese al sensible incremento del precio de la cuota de abono se les advierte de que el pago de dicha cuota les otorga el derecho a jugar un máximo de 130 partidas al año.

También hemos señalado que se pretende asimilar la situación a la que supuestamente sería una situación de mercado, esto es, a la que disfrutan jugadores en campos privados.

Nada más lejos de la realidad. Los Jugadores de todos los campos privados de la provincia de Valencia no sufren limitación alguna en cuanto al número de partidas que juegan en sus campos respectivos, y ello a pesar de que la cuota de mantenimiento que satisfacen es sensiblemente inferior a la satisfecha por los abonados del Saler.

Bien es cierto que deben pagar aparte o la adquisición de la acción o la de derechos de juego. Pero dicha adquisición les garantiza o bien la propiedad de un título que experimenta importantes revalorizaciones, es transmisible inter vivos y mortis causa y que en definitiva pasa a formar parte de su patrimonio, o de forma parecida en el caso de los derechos de juego, les garantiza el disfrute de la actividad durante periodos muy prolongados, en condiciones previamente pactadas y con la posibilidad de ser transmitido o incluso de reembolso parcial de la cantidad satisfecha al vencimiento del periodo contratado.

Ninguna de tales circunstancias se produce en el caso del Saler por lo que no resulta procedente equiparar situaciones que son esencialmente desiguales.

El único concepto que sería asimilable entre ambas situaciones sería el de la cuota de mantenimiento que los jugadores de campos privados satisfacen, que es sensiblemente inferior a la que soportan los abonados del Saler. Bien es cierto que ésta última (en igualdad de condiciones) se vería incrementada por la partida correspondiente al beneficio a obtener por la explotación del campo que en ningún caso sería admisible que ascendiera a más del 100% sobre una hipotética cuota de mantenimiento.

Estas diferencias se ven agravadas no solo por la limitación en el número máximo de partidas a jugar por el abonado del Saler, sino aún más por la subordinación absoluta del derecho del abonado a los intereses de Paradores. Esto es, el abonado del Saler, que soporta de forma principal el coste de ejecución de las obras de un establecimiento que no usa, que tiene limitados sus derechos de juego, que paga una cuota superior a la de cualquier jugador de un campo privado, solo puede hacer uso del campo de golf del Saler en caso de que un tercero ajeno o la propia compañía no decidan reservar salida cualquier hora y día del año. Circunstancia que, por otra parte resulta frecuente, con celebración de torneos privados o ventas de green fees a personas alojadas en otros establecimientos hoteleros.

Estas circunstancias no son aceptables. Los abonados entienden que el campo de golf es un atractivo importantísimo complementario del establecimiento hotelero y no se oponen, ni lo han hecho nunca, a compatibilizar el uso con los clientes del Parador, e incluso a reconocer a la sociedad un cierta preferencia para sus clientes del hotel. Ahora bien, los abonados también son clientes de Paradores de España y satisfacen a esta sociedad un importe no pequeño por la cuota de abono. Por ello merecen un trato adecuado a su condición.

Por ello, consideramos que es absolutamente necesario determinar unos límites relativos a los porcentajes de ocupación del campo, que podríamos fijar del siguiente modo:

Días Laborables: 50 % para abonados y 50 % green-fees en igual proporción entre mañana y tarde.
Cierre del campo para torneos privados: máximo dos días por mes.
Días Festivos: 85 % abonados y 15 % green-fees.
El número de salidas se calcula con la misma carencia que actualmente y con la luz solar que permita completar recorridos de 18 hoyos.
Sin límite de salidas por jugador.

Posibilidad de reserva con más de 24 horas de antelación.


Se ha esgrimido por parte de la Compañía como argumento en apoyo de sus tesis, la indudable calidad del Campo de Golf del Saler. Sin embargo, tal afirmación merece algunas matizaciones.

Como decimos, es indudable la calidad del diseño del Campo de Golf del Saler. Ahora bien, no se puede predicar lo mismo del estado habitual del Campo, y ello a pesar de reconocer que en los últimos años se ha producido una cierta mejora. Pero cualquiera de los campos de golf de la provincia de Valencia con los que se pretende establecer la comparación, no solo goza de mejores instalaciones, sino que se encuentra, salvo circunstancias excepcionales, en mucho mejor estado.

Desde hace años los greenes y los fairways del Saler sufren problemas serios de mantenimiento, sobre todo en verano, el estado de los roughs es, en algunas temporadas, inadmisible, y lo mismo puede predicarse de los bunkers.

Por ello proponemos la constitución de un órgano mixto compuesto por una representación, cualificada, de los abonados y otra del Parador que vigile y adopte las medidas necesarias para el adecuado mantenimiento del campo de golf.



III.- Condiciones sociales y contractuales.

Los abonados del Campo de golf del Saler constituyen el colectivo que de forma principal contribuye al sostenimiento y mantenimiento de la instalación. Presumiblemente también a la cuenta de resultados del complejo hotelero.

A pesar de ello, la sociedad Paradores de España, S.A. no les ha reconocido hasta el momento ninguna capacidad de interlocución, ni de participación en los asuntos que les conciernen. Ni en aspectos sociales, ni en aspectos deportivos, ni en cuestiones organizativas. A nuestro juicio, esta situación debe cambiar.

Quede sentado que no se pretende en ningún caso interferir con las decisiones que la empresa adopta en el legítimo ejercicio de sus facultades.

Sí, sin embargo, en reconocer a los abonados la capacidad de negociar o intervenir en aquellas cuestiones que contribuyan a un mejor funcionamiento del campo de golf y de las relaciones bilaterales que existen entre ellos y la empresa.

Así:

a) Participación paritaria en la designación de los miembros del Comité de Competición.
b) Intervención en actuaciones disciplinarias
c) Creación de órgano o comisión de seguimiento y mejora del estado de las instalaciones.
d) Participación en la gestión de la lista de espera.
e) Capacidad de negociación en las condiciones contractuales que regulen los derechos y obligaciones de los abonados.
f) Intervención en la organización y celebración de pruebas sociales.
g) Intervención en la relación de los abonados del Campo de golf con otras entidades deportivas.

Hasta la fecha de inicio de las obras de remodelación del Parador, existían locales específicos para la estancia y reunión de los Jugadores, lo que se conocía como casa-club “la Barraca”.

Hoy, los abonados del Saler no disponen de espacio alguno destinado a los jugadores, hasta el punto de que si precisan o simplemente desean reunirse antes o después del juego deben hacerlo en la cafetería del Parador, en la que se les exige que realicen consumiciones a iguales precios que los de clientes eventuales.

Tampoco la Asociación, que es la única entidad que hoy aglutina y representa a la mayoría de los abonados, dispone de ningún medio o procedimiento de comunicación con los abonados.

Entendemos que sería preciso:

a) apertura del local acristalado anejo a la terraza de la cafetería del Parador, cuyo destino presumiblemente era albergar los actos “sociales” de los abonados que actualmente se encuentra sin uso, o de otro con igual finalidad de casa- club.
b) Reserva de un espacio destinado a recibir y suministrar información a los abonados a disposición del órgano que les represente.


Por último, los abonados estiman que actualmente se encuentran huérfanos de una regulación clara que reglamente los derechos y prestaciones que derivan de la relación contractual que mantienen con Paradores de España, S.A.

No puede tener tal consideración el condicionado que en algunos casos se les entrega, que consiste más en un compendio de admoniciones y condiciones restrictivas, que un documento contractual equilibrado y claro en el que se establezcan derechos y obligaciones para ambas partes firmantes.

En consecuencia, se solicita la elaboración negociada de un modelo contractual que, con pleno respeto al principio de libre empresa y a las facultades de autoorganización de Paradores de España, S.A. responda a las peticiones efectuadas.

Esperamos que examinen con atención estas propuestas que están destinadas a mejorar el funcionamiento del campo de golf y las relaciones entre abonados y Compañía y que a buen seguro redundarán en beneficio de todos.

Los abonados, que somos clientes de Paradores de España, S.A., creemos que tenemos el derecho de poder disfrutar de la práctica de este deporte en nuestro campo, como se ha podido hacer durante los últimos cuarenta años, a un precio asequible que no barato, acorde con la política practicada por al institución hasta la llegada de la última dirección y sería lamentable que dicha actividad quedase solo al alcance de clases de alto poder adquisitivo en las instalaciones ubicadas en terrenos cedidos gratuitamente por el pueblo valenciano y con el agravante de que este hecho concurra cuando gobierna y rige la institución el partido socialista.

Les agradecemos la atención que nos prestan y esperamos su respuesta en el más breve plazo posible.

Reciban un cordial saludo.








(Con copia para la dirección del Parador)

jueves, 10 de julio de 2008

MADRID, 9 DE JULIO DE 2008

Como no soy ni periodista ni tertuliano, puedo dar la noticia y reservarme la opinión para otra fecha.


Cuatro miembros de la Junta Directiva en representación de nuestra Asociacion, nos hemos reunido ayer 9 de julio en la sede central de Paradores en Madrid con su Presidente D. Miguel Martínez Fernández y los Sres. D. Manuel Mígueles, Director General Ejecutivo, D. Carlos Abella, Director General de Comercialización, D. Fernando Martínez, Director General Económica y RRHH, y D. José Miguel Peñalva, Director de Asesoría Jurídica.

Expusimos nuestras demandas; Revisión del precio de la cuota anual, readmisión de abonados, transparencia lista de espera, porcentaje ocupación del campo, reestablecer la casa-club y formalización de contratos. Al tiempo se le ha ofrecido nuestra colaboración, como clientes, para el buen funcionamiento del club.

D. Miguel Martínez ha abierto las puertas para buscar soluciones a estos asuntos y en tanto nos ha solicitado una tregua en la normalidad.
La imagen que anteriormente se le ha dado del Saler viene reflejada en la nota a la que dio lectura recogiendo los actos atribuidos a sus clientes del Saler (ignoramos si a los del Parador, a los de paso, a los que entran hacia la playa o a los abonados ya pertenezcan a la asociación, al comité de competición o a nada) como rayar o dañar con acido los turismos, sentadas, boicot, sabotajes, llamadas a la deserción, gritos a la direccion … en fin actos que de ser ciertos corresponden a orden publico o a derechos reservados de admisión y que no entendemos por que no se aplican, en cualquier caso nuestra Asociación ni admite ni conoce estos asuntos.

Todos los demás presentes intervenimos en puntualizaciones pero en esencia se ha formalizado un marco que, con trabajo, aptitud creativa y buena voluntad por ambas partes, puede hacer de nuestro campo de golf un lugar rentable para Paradores, ejemplar para otros clubes y orgullo para los que practicamos este deporte en El Saler al tiempo que asequible.

Hoy en su mesa de trabajo esta nuestra petición, esperamos una pronta respuesta formal y un gesto inmediato, en tanto juguemos al golf que para eso estábamos aquí.

Alberto Parra